Cuando las emociones parecen superar todo, una pausa puede ayudarte. Descubre 4 estrategias para recuperar la calma y cuidar tu bienestar emocional.
Hay momentos en los que todo parece sentirse demasiado
Existen días en los que las emociones llegan con una intensidad difícil de explicar. Los pensamientos aparecen uno tras otro, el cuerpo se tensa y hasta respirar puede sentirse más complicado de lo habitual.
Si hoy está viviendo una situación así, queremos recordarle algo importante: lo que siente merece ser escuchado y atendido.
Sentir tristeza, ansiedad, miedo, enojo o frustración forma parte de la experiencia humana. Estas emociones no representan una debilidad; con frecuencia aparecen cuando atravesamos una pérdida, cambios importantes, preocupaciones constantes o situaciones que sobrepasan nuestros recursos emocionales en ese momento.
Aunque atravesar estos momentos puede resultar difícil, existen pequeñas acciones que pueden ayudarle a disminuir la intensidad emocional mientras recibe el acompañamiento de un profesional.
¿Qué hacer cuando las emociones parecen desbordarle?
Cuando una emoción intensa aparece, nuestro organismo entra en un estado de alerta. Por eso, antes de intentar resolver todos los problemas, lo más importante es ayudar al cuerpo y a la mente a recuperar un poco de estabilidad.
Estas estrategias son sencillas, prácticas y pueden realizarse en cualquier lugar.
1. Respire lentamente para ayudar a su cuerpo a relajarse
La respiración consciente es una herramienta que favorece la regulación emocional.
- Coloque una mano sobre su abdomen.
- Inhale lentamente por la nariz y exhale despacio por la boca durante aproximadamente un minuto.
- No busque hacerlo perfecto. Solo permita que cada respiración sea un poco más lenta y cómoda que la anterior.
Cuando el cuerpo disminuye su nivel de tensión, la mente también puede recuperar claridad para pensar y tomar decisiones.
2. Conecte con el momento presente
Cuando la mente se llena de preocupaciones, dirigir la atención hacia el presente puede ayudar a disminuir la sensación de desbordamiento.
Puede realizar este ejercicio:
- Observe cinco cosas que pueda ver.
- Identifique cuatro cosas que pueda tocar.
- Escuche tres sonidos a su alrededor.
- Perciba dos aromas.
- Reconozca una sensación agradable o neutra en su cuerpo.
Este ejercicio, conocido como una técnica de conexión con el presente, ayuda a disminuir la sensación de estar atrapado entre pensamientos o preocupaciones.
3. Ponga nombre a la emoción que está experimentando
Pregúntese con calma:
¿Qué emoción describe mejor cómo me siento en este momento?
Tal vez sea:
- Tristeza
- Ansiedad
- Miedo
- Enojo
- Frustración
Nombrar una emoción no hace que desaparezca de inmediato, pero sí permite comprender mejor lo que está ocurriendo internamente. Ese reconocimiento suele ser el primer paso hacia una regulación emocional más saludable.
4. Dé un paso pequeño hacia su bienestar
Cuando atravesamos momentos difíciles, es común pensar que debemos resolver todo de inmediato.
La realidad es diferente.
A veces, el mejor avance consiste en realizar una acción sencilla que cuide de usted durante las próximas horas.
Puede intentar:
- Beber un vaso de agua.
- Descansar unos minutos.
- Salir a caminar o respirar aire fresco.
- Conversar con una persona de confianza.
- Escuchar música que le transmita calma.
Los pequeños actos de autocuidado también son formas de avanzar.
¿Estas estrategias sustituyen la atención psicológica?
No.
Estas recomendaciones pueden ayudar a disminuir la intensidad emocional de forma momentánea, pero no reemplazan la atención psicológica profesional cuando esta es necesaria.
Si las emociones se mantienen durante varios días, interfieren con su vida cotidiana o siente que le resulta muy difícil afrontarlas por sí solo, buscar apoyo profesional puede marcar una diferencia importante.
Pedir ayuda no significa que usted sea débil. Significa que reconoce la importancia de cuidar su bienestar emocional.
Cuidar de sus emociones también es cuidar de usted
En la Unidad de Atención al Duelo y Atención Psicológica creemos que cada emoción merece ser atendida con respeto, empatía y sin juicios. Si hoy las emociones parecen demasiado intensas, recuerde que no necesita resolver todo en este instante.
- Respire.
- Haga una pausa.
- Permítase avanzar paso a paso.
Porque pedir ayuda también es una forma de cuidar de usted mismo, y nunca tiene que recorrer ese camino en soledad.
Una pausa puede ser el primer paso hacia el bienestar
Las emociones difíciles forman parte de la vida, pero no tienen por qué definirla. Si siente que necesita acompañamiento, recuerde que existen profesionales preparados para escucharle, orientarle y caminar junto a usted en este proceso.
«Buscar ayuda es un acto de valentía y una inversión en su salud emocional»